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El blog de la limpieza: EMPEZANDO LA FAENA |
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Mis cosas
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Martes, 29 de Junio de 2010 17:55 |
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Quién no ha visto una lavadora una y otra vez dando vueltas, con la ropa humedecida para allá y para acá, aclarados y vuelta a empezar y así repetidamente hasta alcanzar el último centrifugado?. ¡Bueno, voy a parar que me estoy mareando!
¿Porqué de pronto me ha dado por lavar la ropa?. En realidad no voy a lavar nada, pero el ejemplo es fantástico para lo que te voy a contar.
Para poder realizar la limpieza en general de cualquier superficie, sea ropa, suelos, paredes, maderas, etc.. siempre se tienen que tener en cuenta cuatro factores importantes, llamados así, Factores de la limpieza.
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El blog de la limpieza: AMPLIANDO MI VOCABULARIO |
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Mis cosas
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Lunes, 28 de Junio de 2010 10:56 |
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Se que aprender nuevos términos y definiciones suele ser una lata. Es cierto pero lo hacemos en nuestro día a día aunque no nos demos cuenta de ello. Por ejemplo, a nadie -salvo que este jugando a las adivinanzas- se le ocurriría una conversación como esta:
- "Ayer en el momento del día en que la estrella luminosa centro de nuestro sistema solar se hallaba en lo mas alto del horizonte, con una sensación subjetiva de calor o frío del ambiente, equivalente a 30 centésimas parte de la diferencia (a la presión normal) entre puntos de fusión del hielo y de ebullición del agua, se me ocurrió sacar a pasear a mi mamífero carnívoro doméstico de la familia de los cánidos, de tamaño, forma y pelaje muy diversos, producto de las distintas razas obtenidas por hibridación, que está adaptado a todas las regiones de la tierra y que se caracteriza por su fidelidad al hombre.... "
Vamos que la cosa quedaría así
-"Ayer al mediodía con 30 grados se me ocurrió sacar al perro... "
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El blog de la limpieza: ¿HABLANDO SE ENTIENDE LA GENTE? |
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Mis cosas
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Martes, 22 de Junio de 2010 17:15 |
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Una de las frases que seguro todos habéis escuchado alguna vez es "Hablando se entiende la gente". Y es cierto, bueno, es cierto casi siempre. Para que lo anterior se cumpla (alcanzar un entendimiento a través de la conversación), es necesario que se den al menos tres circunstancias. Utilizar un idioma común (las Torres de Babel no suelen ser muy productivas), conocer el tema del que hablamos (es mejor no hablar y pasar por tonto, que abrir la boca y demostrarlo) y querer; si no queremos lo mejor es no molestar, nos vamos al bar de al lado a tomarnos unas cervecitas y tan panchos.
"Conocer" de que se habla suele ser algo más que el tener una idea mas o menos amplia del tema en sí. La comunicación que debe ser clara, concisa y directa se apoya en términos que utilizados adecuadamente nos facilitarán la "conversación".
Si por ejemplo habláramos de que "algo" que tendría que ser capaz de envolver la suciedad que deseamos limpiar, separándola de la superficie en la que se encuentra depositada o adherida, pero que además tuviera la propiedad de evitar que se vuelva a depositar y tuviera propiedades. bla, bla, bla, serían muchas palabras para decir "tensioactivo".
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El blog de la limpieza: DESGRANANDO EL RESULTADO |
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Jueves, 17 de Junio de 2010 16:22 |
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Terminamos nuestro anterior artículo, con una fórmula muy interesante que explica de manera clara, cuales son las palancas que intervienen en la obtención de un determinado resultado, al tratar de solucionar un problema, en nuestro caso de limpieza. Os adelanto que esta fórmula es totalmente válida para muchas facetas de la vida profesional, así que no os perdáis detalle.
PROBLEMA x PRODUCTO x APLICACIÓN = RESULTADO
Observamos que tenemos tres factores en el lado izquierdo, "Problema", "Producto" y "Aplicación". Cada uno de estos factores puede tener un valor comprendido entre el cero (0) y el uno (1), tomando cualquier valor intermedio.
Un uno (1) indica que hemos acertado de lleno en la identificación del problema (Problema=1), la elección del producto (Producto=1) o el método de aplicación o tratamiento (Aplicación=1). Un cero en cambio significaría todo lo contrario, hemos errado al ciento por ciento. Los valores intermedios añaden la posibilidad de aplicar la subjetividad, que no es otra cosa que plasmar en que grado de acierto o error me encuentro, según criterios poco objetivos.
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