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Si entráis en vuestro buscador favorito e introducís un texto como "limpiar llantas", veréis tal vez con asombro, la cantidad de post que hay al respecto.
Lo verdaderamente curioso es que, por una parte, la gente no se corta un pelo a la hora de recomendar soluciones, y por otra, que a menudo confunden el problema.
Así puedes leer cosas como utilizar gasolina, un limpia hornos -el más barato que encuentres-, "ácido sulfúrico" -increíble y literal-, lejía, agua fuerte, limpia muebles y un largo etcétera.. O que eliminar los efectos de un bordillazo, se plantean como un problema de limpieza, cuando lo evidente es que no es así.
No voy a decir que estos productos tengan más o menos eficacia, ya que unos llevan compuestos con propiedades disolventes, otros son desengrasantes, etc. , por lo que eliminarían parte o toda la suciedad que en ese momento tenga la llanta. Pero depende del tipo de suciedad y como se encuentre adherida a la superficie.
Empecemos situando el problema.
Una llanta por su naturaleza, está sometida a unas situaciones y fuerzas, que hacen que su estado mas natural sea el de "siempre sucia". Basta con rodar un poco y el polvo, los humos, restos de alquitrán, ferodo, etc.. se irán depositando ayudados por la fuerza centrífuga, más en el borde de la llanta que en el centro de la misma. Pura física. Por esto, la primera conclusión que todos tenemos que tener en mente, es que la llanta solo estará verdaderamente limpia, cuando terminamos de secarla. A partir de ese momento la cosa empieza a cambiar.
Pero a pesar de este axioma, no tenemos que desanimarnos, ya que sobre una llanta limpia y protegida -ya hablaremos más adelante de esto- la suciedad más frecuente como el polvo del camino se elimina bien, simplemente con un poco de agua a presión, ya que la adherencia es habitualmente en estos casos mínima.
El proceso que vamos a seguir y la rueda sobre la que vamos a realizar la limpieza os lo muestro a continuación.
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Que queremos hacer. Parece una perogrullada, pero es bueno tener claro si lo que queremos es una limpieza a fondo, o una restauración de por ejemplo, bordes mellados, rozaduras, etc. En nuestro caso, y así se verá claramente en las fotografías, haremos una limpieza a fondo, sin restauración, con tratamiento del neumático y protección antipolvo incluida.
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Sobre que superficie vamos a realizar el tratamiento. Las llantas todas son de metal. Hasta ahí de acuerdo. Pero las hay de varios tipos, como magnesio, aleación de acero, aluminio y ya casi en desuso las de chapa. Ni que decir tiene, que la tecnología y el diseño, lo que ha ido buscando, es un buen compromiso entre las propiedades mecánicas, el coste y el peso. Esto ha hecho que unas buenas llantas, además de bonitas y resistentes no sean precisamente baratas.
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Como vamos a realizarlo. El proceso de limpieza por tanto tiene a su vez unos requisitos:
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Utilizar productos que no dañen la goma.
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Utilizar productos que no ataquen o dañen el material con el que está hecha la llanta.
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Eliminación de la suciedad superficial.
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Eliminación de los restos de grasa.
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Eliminación de alquitranes y derivados.
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Tratamiento y protección de la goma del neumático.
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Aplicación de capa de siliconas protectoras y antipolvo
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Muestra. Este punto me parece sumamente importante. Me explico. Si yo estuviera tratando de vender un determinado producto limpiador, provocaría una "publicidad impactante", que en nuestro caso se haría tomando una llanta con su cubierta de goma totalmente nueva, someterla a un proceso real o simulado de ensucie, para una vez limpia mostrarla reluciente, brillante e inmaculada. Esta es la manera de asociar en el subconsciente el efecto del producto con el resultado. Pero esto no es real, o para ser preciso, solo lo es recién adquirido el vehículo que las lleva. Por lo tanto no será el caso habitual que os encontraréis. Vuestro coche o moto tendrá ya una edad y kilómetros a sus espaldas, con sus defectos en las llantas con pequeños roces, provocados por los aparcamientos principalmente.
La llanta que vamos a utilizar en nuestro caso la calza un Passat con 236.948 km exactamente, con un neumático que no le quedan más de 5 ó 10 mil kilómetros para cambiarlos. Vamos, que no son para nada sospechosos de "publicidad impactante".
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Productos. Siguiendo la línea editorial de este Blog, los productos utilizados no son mostrados ni identificados en ningún momento, ya que deseo que la "imparcialidad comercial" se mantenga siempre. Eso si, deciros que todos los productos utilizados en este post, están disponibles en nuestra tienda on-line. Daré suficiente información durante el desarrollo de estos artículos para que si lo deseáis, busquéis productos de características similares en el mercado. Aquello de "busque, compare y....". No obstante, para los que estéis interesados en conocerlos, pondré un link en el último artículo que os los seleccionará automáticamente en nuestra tienda.

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En el siguiente artículo entraremos en materia, pero de momento y para que apreciéis el resultado de la limpieza que vamos a realizar, os he puesto estas dos fotografías.
Una corresponde a la rueda antes de limpiarla y la otra, a la rueda después de limpia. Ahora vosotros que sois muy observadores, os toca identificar cual es cual.
A pesar de tratar que las condiciones de las fotográficas sean siempre las mismas -diafragma, velocidad, sensibilidad e iluminación- , puede haber pequeñas diferencias entre la fotografía y la realidad, debido principalmente, a que fueron tomadas con luz natural durante un par de horas y esta varia. Para paliarlo en la medida de lo posible, también se utilizó un flash de relleno.
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"El limpiador tenaz"
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